¿Cómo el minimalismo trajo sanación y libertad a mi vida?


Si tuviera que definir el minimalismo en una sola palabra, esta sería “Libertad”, pero antes de explicar cómo podemos conseguir libertad por medio de este estilo de vida, quisiera contar mi propia experiencia.

Tuve la fortuna de ser criada de una forma muy sencilla, mi madre siempre tuvo una cantidad mínima de maquillaje y de ropa, a mi padre jamás le han preocupado la moda, las marcas caras o los carros; y me enseño que los únicos lujos necesarios son una buena educación (que en este país es un lujo) y viajar a otros lugares para conocer otras realidades y abrir la mente.


Sin embargo, en el momento que comencé a trabajar y a ganar mi propio dinero me alejé de mi esencia, saqué dos tarjetas de crédito y al poco tiempo ya las tenía copadas porque no sabía cómo ni en qué usarlas. Comprar más de lo que realmente necesitamos no es un comportamiento normal, lo hacemos para llenar algún vacío, para ignorar alguna herida que debemos sanar, para encajar en nuestro círculo social y en general para recibir ese shot de dopamina que genera “estrenar”.


Después de muchos años en que mi vida giraba en torno a la comida, a los eventos sociales, la rumba, la ropa, y toda clase de objetos que no me aportaban ningún valor, llegó la cuarentena. Y como les he contado antes, este ha sido el acontecimiento más transformador de mi vida porque me abrió los ojos y me enseño qué es lo que de verdad importa.


Pero para conocer qué es importante para uno, primero debemos conocernos a nosotros mismos, así que día a día fui reconectándome con mi intuición y con mi esencia e identificando ¿Quién es Faride? ¿Cómo puede contribuir Faride a hacer del mundo un lugar mejor? Mientras iba avanzando por este camino, me comenzó a fastidiar el espacio en el que vivía, lo veía lleno de cosas, literal quería botarlo todo, así que comencé cada fin de semana a organizar un lugar de la casa e hice que mi papá hiciera lo mismo con sus cosas (creo que me odió demasiado por esto jajaja).


Desprenderme de lo que no necesito también fue un proceso de autoconocimiento, de darme cuenta que mi identidad no está determinada por la forma en la que me visto, por las marcas de ropa que uso o por los objetos que compro. Solo yo puedo definir quién soy y lo que soy en este momento puede que no lo haya sido ayer y puede que no lo sea mañana.



Mientras iba desechando las cosas que no me generaban ningún valor, iba haciendo el mismo proceso con aquellas creencias que durante años me habían limitado sin yo ni siquiera notarlo. El minimalismo mental tiene que ver precisamente con seleccionar aquellos pensamientos que nos generan valor y dejar a un lado los que nos causan sufrimiento. Quizá la creencia más grande de la que tuve que desprenderme, y de la que aún lucho por cambiar fue la definición de éxito que tenía hasta ese momento, que no era una definición mía sino adquirida y que me impedía hacer lo que realmente sentía (de esto les hablaré en otro momento con más detalle).


Ahora sí, para mí el minimalismo es entonces un sinónimo de “libertad”:


  • Libertad de no tener tantas creencias y tantos pensamientos que me impidan ser yo misma.

  • Libertad de no tener la presión de aparentar para encajar por medio de los objetos que tengo.

  • Libertad de filtrar el tipo de información que deseo consumir y de seleccionar las relaciones que deseo tener, con personas que vivan de acuerdo con mis valores y que me impulsen a ser mejor.

  • Libertad de tener más tiempo para invertir en los pasatiempos que me gustan pues no tengo que dedicar tanto tiempo a cuidar objetos.

  • Libertad de poder escoger en que creo y por lo tanto de observar mis pensamientos y quedarme únicamente con los que me benefician. Esto es algo muy difícil de hacer, aún me cuesta mucho trabajo, pero una vez uno hace estas creencias conscientes es más fácil modificarlas.


Por último, el mejor consejo que puedo darte es que inviertas (tiempo, dinero y energía) en ti, en tu crecimiento personal y espiritual, en conocerte a ti mismx, en cuestionar todo lo que sabes hasta el momento, en replantearte todas las creencias que has adquirido de tus padres, de la religión, la familia, los amigos y de todas aquellas personas y experiencias que te han ido moldeando. No se trata de transformarte en la persona que siempre has querido ser, sino de mirar hacia adentro y descubrir quién eres en realidad.


Te presento mi nuevo hogar minimalista: